Muchos protestantes dicen: “Yo creo en Cristo; soy salvo. Solamente nosotros nos vamos a salvar, mientras que todos los demás se van a condenar”.
Nos preguntamos: ¿Basta creer en Cristo para salvarse? ¿No es necesario OBEDECER a sus órdenes, empezando con la orden de estar todos unidos en la misma Iglesia que Él fundó personalmente?
