Eucaristía: cuerpo y sangre de Cristo

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Eucaristía: cuerpo y sangre de cristoLa Eucaristía es algo tan importante en la Iglesia que muchos siglos antes de que Cristo viniera a la Tierra, Dios mismo nos habla de ella, en figura, en su santa Palabra. El maná (alimento bajado de lo alto de los cielos según Ex 16; manjar de ángeles según Sab 16,20; pan de los fuertes según Salmo 78,25; pan de los cielos en el Salmo 105,40) es claramente símbolo y figura del pan bajado del cielo de que habla Jesús en Jn 6.

En Gén 14,18 se nos dice que Melquisedec, rey de Salem, ofreció pan y vino y bendijo a Abraham. Este texto, desde tiempos de S. Clemente de Alejandría (Strom IV, 25), se consideró referente a la Eucaristía. Igualmente en la Didajé del año 80, en S. Justino, S. Ireneo, S. Agustín, etc., aparece el pasaje de Malaquías 1, 11 como profecía de la Eucaristía. Dice el texto: “Desde el orto del sol hasta el ocaso es grande mi Nombre entre las gentes y en todo lugar ha de ofrecerse a mi Nombre un sacrificio humeante y una oblación pura”

Cuerpo de Cristo

Jesús, en la última Cena, tomó pan y, dadas las gracias, lo partió y se lo dio diciendo: “Este es mi Cuerpo, que es entregado por vosotros. Haced esto en recuerdo mío. De igual modo, después de cenar tomó el cáliz diciendo: este cáliz es la Nueva Alianza en mi sangre que es derramada por vosotros “ (Lc 22,19-20). Jesús les dio a sus apóstoles su propio cuerpo y sangre. No ningún símbolo. Dice el original griego: “Touto estin to soma mou” (esto es mi cuerpo). Y Jesús les dio el poder de consagrar el pan y el vino en su cuerpo y sangre: “Haced esto en recuerdo mío”. Por eso, S. Pablo en 1 Co 10, 16 nos recuerda y nos llama la atención diciendo: “El cáliz de bendición que bendecimos, ¿no es acaso la comunión con el cuerpo de Cristo?” En 1 Co 11,23 insiste: “Porque yo recibí del Señor lo que os he trasmitido: que el Señor Jesús la noche en que fue entregado tomó pan y después de dar gracias lo partió y dijo: Este es mi cuerpo, que se da por vosotros. Haced esto en recuerdo mío. Asímismo también el cáliz después de cenar diciendo: Este cáliz es la Nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bebiereis, hacedlo en recuerdo mío. Pues cada vez que coméis de este pan y bebéis de este cáliz, anunciáis la muerte del Señor hasta que venga. Por tanto, quién coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor.. Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo”.

El mismo Jesús en Jn 6,51 dice: “Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Sí uno come de este pan vivirá para siempre y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo”. Y en el versillo 53: “En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros. E1 que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y Yo lo resucitaré en el último día”. Palabras duras y exigentes, sobre todo, para los que rechazan su presencia real en la Eucaristía.

Según Hech 2,42, los primeros cristianos perseveraban en la enseñanza de los apóstoles, en la oración y en la fracción del pan (fracción del pan, es el nombre técnico de Eucaristía). Incluso se dice que diariamente acudían al templo, partían el pan en las casas (es decir asistían a la Eucaristía) y tomaban su alimento con alegría de corazón, “alabando a Dios” (Hech 2,46).

En la Didajé, escrito hacia el año 80, se prescribe la comunión dominical (c. 14-15) y se dice: “Reuníos en el día del Señor, partid el pan y dad gracias después de haber confesado vuestros pecados a fin de que vuestro sacrificio sea puro” (c. 14,1), “Que no se atreva nadie a acercarse a comer o beber la Eucaristía, si no ha sido antes bautizado” (c.9.1-5).

S. Ignacio de Antioquía en su carta (Smym 7, 1) dice así de los docetas: “se mantienen alejados de la Eucaristía y de la oración, porque no quieren confesar que la Eucaristía es la carne de Nuestro Señor Jesucristo”. Lo mismo podríamos decir de S. Ireneo de Lyon, Tertuliano, etc. El mismo Lutero nunca negó la presencia de Cristo en la Eucaristía.

La misa del siglo II

S. Justino en su Apología cap. 66-67 del siglo II escribe: “Llamamos a este alimento Eucaristía y sólo pueden participar de la Eucaristía los que admiten como verdaderas nuestras enseñanzas, han sido lavados en el baño de regeneración y del perdón de los pecados y viven tal como Cristo nos enseñó. Porque el pan y la bebida que tomamos, no lo recibimos como pan y bebida corriente, sino que se nos ha enseñado que aquel alimento sobre el cual se ha pronunciado la acción de gracia,. es la carne y la sangre de Jesús, el Hijo de Dios encarnado. Tal es nuestra doctrina.

“El día llamado del sol nos reunimos en un mismo lugar tanto los que habitamos en las ciudades como en los campos y se leen los comentarios de los apóstoles o los escritos de los profetas. Después, cuando ha acabado el lector, el que preside exhorta y amonesta con sus palabras a la imitación de tan preclaros ejemplos. Luego nos ponemos de pie y elevamos nuestras preces; y, como ya hemos dicho, cuando hemos terminado las preces, se trae pan, vino y agua; entonces, el que preside eleva fervientemente oraciones y acciones de gracias todo lo más que puede. Seguidamente tiene lugar la distribución y comunión a cada uno de los presentes de los dones sobre los cuales se ha pronunciado la acción de gracias y los diáconos los llevan a los ausentes.

Nos reunimos precisamente el día del sol, porque éste es el primer día de la creación, cuando Dios empezó a obrar sobre las tinieblas y la materia, también porque es el día en que Jesucristo nuestro salvador resucitó de entre los muertos”. ( Cat 1345).

Vemos en estas palabras de S. Justino en el siglo II una verdadera descripción de la misa que, haciendo un resumen era así:

1. Se reunían el domingo (67, l).

2. Se leían pasajes de la Biblia en número indeterminado (67,4) .

3. El obispo hacía una homilía sobre el contenido de la lectura (67,4).

4. Todos hacían oraciones en común o preces (67,5).

5. Se daban el beso de la paz (65,2).

6. Presentaban pan, vino y agua (67,5).

7. Había acción de gracias u oración eucarística (nuestro canon de la misa) cap.67,5.

8. El pan y vino eran consagrados por una oración que recogía las palabras de Jesús (66,1).

9. Había comunión bajo las dos especies (67,5).

10. Se hacía colecta en favor de los necesitados (67,6).

También se sabe, por descripciones de la misa de otros Santos Padres como Clemente de Alejandría, Hipólito, Cipriano, Orígenes, Tertuliano, etc., que, después de la homilía, se despedía a los catecúmenos y penitentes. Entre las lecturas se cantaban salmos (como nuestro actual salmo responsorial). Se daba de comulgar bajo las dos especies. El celebrante distribuía el pan consagrado y el diácono el cáliz. Los comulgantes recibían la hostia consagrada en la mano. Al final, se reservaba al Señor bajo la especie de pan en el sagrario (como se hace en todas las iglesias) y se despedía a los fieles.

Anotaremos también como digno de tenerse en cuenta que ya en las Constituciones apostólicas y en el Códice del monte Athos, escrito por Serapión, ambos del siglo IV, ya aparece establecido el canon de la misa.

Fragmento del Libro “Católico, conoce tu fedel P. Ángel Peña O.A.R.
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6 comentarios para “Eucaristía: cuerpo y sangre de Cristo”

  1. nen dice:

    queria saber como se formou la eucaristia, pues en el principio no era assim. Con a entrada de Constantino (314) se altera

  2. Paquo360 dice:

    Hola Nen
    La Eucaristía se instauró desde Jesus (año 33) , te lo muestan Mateo (26:26), Marcos (14:22) y Lucas (22:14), luego, unos 20 años después, Pablo también repite la formula en la primera carta a los Corintios (11:23). Si quieres ver a detalle como celebraba la Iglesia primitiva la Eucaristía te recomiendo que estudies La Primera Apología de San Justino Martir (discipulo de San Juan) quien falleció cerca del 150 después de Cristo para que veas que quien te hablo de Constantino te mintió. Aquí hay algo de materia que habla específicamente de la Eucaristia celebrada por lo primeros Cristianos (http://infocatolica.com/blog/sarmientos.php/10022

  3. Paquo360 dice:

    Hola Nen
    La Eucaristía se instauró desde Jesus (año 33) , te lo muestan Mateo (26:26), Marcos (14:22) y Lucas (22:14), luego, unos 20 años después, Pablo también repite la formula en la primera carta a los Corintios (11:23). Si quieres ver a detalle como celebraba la Iglesia primitiva la Eucaristía te recomiendo que estudies La Primera Apología de San Justino Martir (discipulo de San Juan) quien falleció cerca del 150 después de Cristo para que veas que quien te hablo de Constantino te mintió. Aquí hay algo de materia que habla específicamente de la Eucaristia celebrada por lo primeros Cristianos (http://infocatolica.com/blog/sarmientos.php/10022

  4. isaac dice:

    creo que basta con que nuestro señor jesucristo lo haya dicho el dia de la ultima cena, para creerlo.

  5. maria dice:

    por que un sacerdote no dice en la eucaristia el cuerpo de cristo

  6. Rodriguez nicolas dice:

    Si el vino se convierte en la sangre de Jesus,entonces podemos saber ,si tomamos esa sangre,a que grupo sanguineo pertenecia…no..?estamos en un mundo de avanzada,no me tilden de ereje…por esto…y algo mas, el celibato es la corrupcion sexual mas criminal de la historia……

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